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miércoles, 13 de marzo de 2013

Carta del Paciente 134*** a Andrea González en referencia a la desaparición de mi expediente

A la atención de Andrea González Rodríguez y Jesús Casillas Rodríguez

Clínica Especializada Condesa
Benjamin Hill 24
Colonia Hipódromo-Condesa
Cuauhtémoc, C.P. 06140
México D.F
                                       
                                                                        Ciudad de México, D.F., a 21 de febrero de 2013

Estimados,
Este lunes 18 de febrero recibí el acuerdo de resolución de la queja que había yo puesto en la Comisión local de Derechos Humanos por un acto de violación de mi vida íntima y el mal uso de mis datos personales, en reacción a una llamada desde, supuestamente, la misma Clínica Especializada Condesa (CEC), para hacerme unas preguntas acerca del seguimiento que le estaba dando a un diagnóstico positivo tras una prueba de VIH-sida que realicé en 2011 en la Consejería de la Clínica Condesa.
Ustedes alegaron ante el Visitador nº3 de la CDHDF que existe un convenio entre la organización C.H.E.C.C.O.S y la Clínica Especializada Condesa, y que la confidencialidad de mis datos y de los resultados de las pruebas de VIH que había realizado en Consejería no había sido violada debido a la existencia de tal convenio, y segundo, sugirieron que yo había dado mi consentimiento para participar en su estudio por medio de mi firma en un formato de consejería que hubiera llevado a la hora de hacer la anteriormente mencionada prueba anónima, o supuestamente anónima según la situación.
Además, según la redacción de la resolución que Ustedes también deben de haber recibido y leído, página 1, se entiende que “por cuestiones personales no inici[é] [mi] tratamiento en dicha clínica” y que por lo tanto formaba parte de población perdida por la Clínica Especializada Condesa y su Programa de Atención al vih-SIDA, y debía, necesariamente, rendir cuentas a la CEC, es decir, era yo público elegible, carne de cañón para su “operación” de “recuperación” de “pacientes” (y ya no un simple usuario de su servicio de pruebas, gratuitas y claramente muy anónimas de VIH-sida) en “situaciones de abandono del tratamiento por más de un año o cuando han tenido un resultado positivo y no han abierto el expediente en la CEC”.
Primero, quisiera reiterarles, o informarles si no ha quedado claro, que mi queja tenía y sigue teniendo tres objetos, que al parecer no supe distinguir en mi denuncia: 1) la violación de mi vida privada; 2) el uso de un número de teléfono celular que yo no proporcioné a la Consejería de la CEC en el momento de hacer la prueba, ni tampoco en el momento de mi inscripción al Programa de Salud de la Ciudad de México en el servicio de Trabajo Social de la CEC (a través del Seguro Popular); 3) la filtración de mis datos personales para realizar un estudio cuantitativo sobre mi evolución de salud y el uso de antirretrovirales, estudio para el cual no di mi consentimiento. Por lo tanto, la resolución de la Comisión de Derechos Humanos del D.F. sólo contempla el primer término de esta triple discriminación.
Segundo, les recuerdo que hasta marzo del 2012, cuando volví a la CEC 1) No sabía que estaba infectado por el VIH; 2) No podía estar tomando antirretrovirales por lo mismo que no se había confirmado mi diagnóstico en pruebas anteriores; 3) que por lo tanto NO ERA PACIENTE de la CEC. Pero también les informo que abrí expediente en Trabajo Social el día 7 de julio del 2012, que ese día (se) habían perdido los resultados de mi primera prueba de CD4 y carga viral realizada en el laboratorio de la CEC, y que nadie se hizo responsable por esta pérdida.
También le hago saber, que antes de eso, ya había estado en la Clínica Condesa, poco después de que me informaran de mi diagnóstico, el día 9 de abril (conservo en mi expediente personal la receta). Recuerdo muy bien este día: llevaba el sobre cerrado con los resultados de mi prueba de CD4 y carga viral a la Dra Diana Zaineff Banderas Lares, con Cédula Profesional 4468981, quien me atendió como a un animal junto con un becario a quien le indicaba las maniobras a realizar, mientras el volvía a aplicar los mismos gestos en mi cuerpo como si no estuviera y como si yo fuera un cobaya para dar cursos prácticos, haciéndome una encuesta de 30 minutos pero dejando para otro día algunas explicaciones de adulto a adulto acerca de las terapias, y de su funcionamiento, de sus peligros y contraindicaciones, etc., y dejándome sin saber, además, cuáles eran mis niveles de CD4 y carga viral.
Por lo tanto, antes de su llamada de agosto de 2012, no podía estar siguiendo el tratamiento, ya que la falta de coordinación del Programa que Ustedes dirigen había fallado, impidiendo que sigamos el proceso con mis resultados de análisis en la mano, por lo que, queda claro también, que no he dejado ningún problema personal, sino que la CEC está haciendo prueba de mucha tardanza y de poquísimo profesionalismo para atenderme. Y como resulta que estoy al corriente de lo que la legislación local, nacional, internacional implica para la atención de personas infectadas por el VIH, por mi profesión y mis objetos de investigación sociológica, que además soy reticente a ciertas prácticas autoritarias del cuerpo médico, y crítico en general en cuanto a las terapias centradas únicamente en la administración a los pacientes de fármacos, sin responsabilización ni concientización, y dadas las muestras evidentes de dejadez y descontrol en la atención que hasta ahora recibí de la CEC, en efecto, estoy esperando a tener todos los elementos (resultados de pruebas CD4 y carga viral, evolución de estos, etc.) como para tomar las decisiones que yo considere que haya que tomar.
Finalmente, ya que estaba atendido por la CEC (y puedo aprobar pruebas de ello) antes de la llamada realizada por C.H.E.C.C.O.S en nombre de la CEC, no tenía yo ningún motivo para formar parte de su muestra ya que me encontraba atendido en la Clínica Condesa, y no en una situación de abandono.
E incluso si hubiera estado abandonando las drogas  legales que la CEC me puede proporcionar, no creo que ese deba hacer de mi una persona condenable al maltrato psicológico y a la molestia inútil que para mi representó la llamada impertinente que recibí de sus colaboradores. No existe ninguna ley todavía en México que obligue a los pacientes con VIH a informar sobre sus tratamientos, ni tampoco, aún, a seguir por obligación las recetas proporcionadas por su médico. Tengo derecho a la salud, al acceso a la información de mi situación médica, al respeto a la confidencialidad, y también tengo derecho a DECIDIR lo que yo quiera hacer con mi cuerpo, mi salud y mi vida, y la libertad de no estar de acuerdo con su lógica mercantil del cuidado.  
Además, ustedes han firmado un convenio con C.H.E.C.C.O.S., yo no. Esto significa lo siguiente:
1)No firmé en ningún momento para que me vinieran a preguntar unos desconocidos en dónde me atendía ni por qué no estaba siguiendo ningún tratamiento, ni para que me molestaran en cualquier momento violando mi vida íntima, usando además un dato que en ningún momento proporcioné yo personalmente a la CEC. Considero que sigue habiendo una discriminación con la existencia del convenio, volveré a presentar queja con quienes violaron mi vida, es decir, C.H.E.C.C.O.S. 
 2)Cuando acudí para hacer las pruebas Elisa y Western Blot a la Clínica Condesa, era un usuario más (no un paciente de la clínica, con la obligación de proporcionar datos), que por igual podía haber acudido a hacérsela en la Glorieta de Insurgentes o en Ave de México, después de lo cual, supongo, hubiera tenido más tranquilidad. Y si no volví a la Clínica Condesa hasta febrero del 2012, es porque las últimas pruebas confirmatorias daban un resultado indeterminado y se me había aconsejado que dejara pasar un tiempo antes de acudir nuevamente a realizar una prueba, no por estigma, por auto-estigma y desprecio, o por descuidar mi salud y otras “cuestiones personales”. No creo que el hecho de haber ido a hacer una prueba de VIH-sida en la CEC me obligue a nada el día de mañana, al igual que su hubiera hecho una prueba anónima y gratuita en la Feria del Mezcal. Creo que la “facilidad” con la que ustedes utilizan los datos de los usuarios del servicio no hace sino alimentar el alejamiento de los servicios de pruebas.
3)Iba a realizar una prueba Elisa (y luego, las confirmatorias) a un centro público, pensando que podía confiar en que la CEC preservaría, más que cualquier otra institución de salud en esta ciudad, la confidencialidad y el anonimato acerca de los resultados médicos. ¿De qué manera pueden pretender preservar el anonimato si no separan los datos personales (nombres, dirección) de los resultados? En Francia, en España, cuando uno acude a un centro a hacerse una prueba, le dan un número, sin identificación, para venir a recoger después los resultados. En la Clínica Condesa, ¿Cómo pretenden reducir el estigma gritando (literalmente) el nombre de los usuarios de su servicio de “prueba anónima y confidencial” para detección del VIH? De qué se trata, ¿de reducir el acceso a las pruebas? Sus métodos van en contra de todos los convenios nacionales e internacionales que la Secretaría de Salud firmó.
Y sin embargo…si entiendo bien leyendo la resolución de la Comisión, una institución del sistema de salud del Distrito Federal ¿puede violentar los derechos individuales de un usuario/paciente por haber firmado un convenio con una organización “de la sociedad civil”? Yo también soy…de la sociedad civil, ¿no?
También entiendo que tengo la obligación de aceptar que me estén llamando para contestar a una encuesta, dos años después de la prueba confirmatoria, desde una organización de la sociedad civil (aunque haciéndose pasar por la CEC), para preguntarme en dónde me atiendo….Sobre todo porque…¡estoy atendido en la misma Clínica Condesa!.
Entiendo –por la resolución de la Comisión– que, una vez en las manos del Programa de Atención al VIH-sida, no debo asustarme de estas contradicciones y descuidos, ni tampoco quejarme de la falta de indiscreción y de su uso como modo de presión digno de una empresa de telemarketing, ni dudar, dadas aquellas contradicciones, y puesto que había padecido en carne propia la incapacidad profesional del encuestador para demostrar empatía y tratar la temática con un poco de delicadeza (en vez de utilizar la mentira y traicionar la confianza del usuario/usuario/paciente al decir que pertenecía a la CEC); que mis datos médicos puedan acabar en cualquier mano –fue peor, como aclaro después– sobre todo sabiendo, finalmente, que C.H.E.C.C.O.S. tiene sus oficinas y trabaja en Guadalajara, no en el Distrito Federal.
No tengo ningún problema en que los militantes de C.H.E.C.C.O.S accedan a mis datos y los usen estadísticamente, o que lo hagan, incluso, becarios que colaboran en las OSC especializadas; pero sí que estos mismos, a quienes no se les ha enseñado unas reglas mínimas de deontología y metodología en el trabajo de investigación cuantitativa, que no respetan ninguna norma de discreción ni, además, estarán al día de mañana para responsabilizarse de sus errores, me llamen alarmándose de mi diagnóstico positivo, alarmándome a mí por las preguntas y las contradicciones arriba mencionadas, mientras que ni siquiera en mi “hoja de gratuidad” aparece mi teléfono celular. En estas circunstancias, cualquiera dudaría, en primer lugar de la proveniencia de la llamada y, en segundo lugar, se preguntaría sobre el origen del dato personal que el encuestador utilizó.
Me queda claro entonces que, para que la CEC (o, en su caso C.H.E.C.C.OS) acceda a mi teléfono celular, se lo tuvo que proporcionar una(s) tercera(s) persona(s) conocidas, es decir, que lo obtuvo de forma ilegal, y esto es lo que denuncio: que sin mi permiso, ustedes hayan estado buscando mi teléfono para luego proporcionarlo a una persona que al menos en aquel momento, trabajaba para C.H.E.C.C.O.S y en nombre de la Clínica Condesa. Debí de haber sido más preciso en mi queja; la próxima vez, desglosaré los abusos.
Me parecen chocantes sus procederes (o los de C.H.E.C.C.O.S); lesionan mis derechos a la vida íntima, además de limitar mis derechos a la salud. Sus métodos sólo pueden tener por efecto el mayor alejamiento de las personas ya de por sí poco convencidas por sus soluciones fármaco-terapéuticas pre-fabricadas y sus métodos autoritarios.
Recuerdo los términos de la ley: según la Norma Oficial Mexicana para la Prevención y Control de la Infección por Virus de la Inmunodeficiencia Humana NOM-010-SSA2-2010, el diagnóstico no se debe utilizar para fines ajenos a los de la protección de la salud del individuo en cuestión, a menos que sea en acato a una orden judicial (Artículo 6.3.2).  Según precisa en su artículo 6.3.4. de la misma norma, “La detección del VIH/SIDA no debe ser considerada como causal médica para afectar los derechos humanos fundamentales o disminuir las garantías individuales estipuladas en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”. Además, en el artículo 6.4.2 de la misma, queda clarividente que “No deben informarse resultados positivos o negativos en listados de manejo público, ni comunicar el resultado a otras personas sin la autorización expresa del paciente, excepto cuando se trate de menores de edad o de personas con discapacidad mental o incapacidad legal (…).”
Por otra parte, Según el Artículo 21 de la Ley de Protección de Datos Personales del Distrito Federal, la CEC (o C.H.E.C.C.O.S) tenía la obligación de “Utilizar (mis) datos personales únicamente cuando éstos guarden relación con la finalidad para la cual se hayan obtenido” (es decir, la atención psicológica y médica de mi diagnóstico), así como “Informar al interesado al momento de recabar sus datos personales, sobre la existencia y finalidad de los sistemas de datos personales”, lo cual en mi caso nunca se dio para llevar a cabo este estudio telefónico.
Finalmente, según sintetiza el Artículo 41 de la Ley de Protección de Datos Personales, queda prohibido “Obtener datos sin el consentimiento expreso del interesado cuando éste es requerido” (es decir, solicitar a una tercera persona mi teléfono particular para llevar a cabo este estudio) ; “Transgredir las medidas de protección y confidencialidad a las que se refiere la presente Ley” - es decir, utilizar, asociándolo con mi nombre y apellido, mi diagnóstico positivo– así como “Transmitir datos personales” - mi teléfono proporcionado por una tercera persona hasta este momento desconocida a los “pares” desconocidos de C.H.E.C.C.O.S. que hicieron la llamada en nombre de la CEC.
La CEC no respetó mis derechos al dejar que una organización con la que yo no tengo trato me sonsaquen información que no pretendo proporcionar a personas desconocidas y menos por teléfono; y C.H.E.C.C.O.S los vulneró al contactarme después de conseguir mi número de teléfono cuando yo no les había dado ese dato. Además, en ningún momento se han preocupado Ustedes (en especial, los “especialistas” que hayan preparado el sondeo, y sus aplicadores) de la reacción peligrosa –desconfianza y alejamiento de los servicios de salud y de los médicos– que sus métodos desencadenan en las personas. (Lo atestigua mi “análisis participante”).
Por último, considero que existe un grave problema en el tratamiento que se dio a mi queja en la Comisión de Derechos Humanos: ninguna de las personas convocadas a la reunión que, según la resolución, tuvieron el 17 de diciembre en la Clínica Condesa, eran objetivas. El representante de C.H.E.C.C.O.S no podía serlo, dada su responsabilidad en el uso de unos datos que no proporcioné para un estudio para el cual nunca di mi consentimiento, como lo obliga la ley; los representantes de la CEC – ustedes – tampoco, dado el riesgo de que tales “defectos de metodología” (o de deontología), pudieran manchar la buena reputación de la Clínica, y la necesidad de encubrirlos. En cuanto a Letra S.: entre julio y diciembre del año 2012, estuve trabajando en un proyecto financiado por Indesol en esta misma organización, trabajando junto con Alejandro Brito y Rodrigo Parrini, quienes fueron los primeros en mencionarme el proyecto de “recuperación” de ex usuarios del servicio de Consejería de la CEC, en el que el periodista y el psicólogo estaban involucrados, según me hicieron entender o malinterpreté en su momento. Letra S., la CDHDF, y la CEC organizan conjuntamente presentaciones de libros, de resultados de investigación, etc., mientras que los militantes de Letra S. tienen un lugar atribuido en la CEC en dónde trabajan incansablemente sobre los derechos humanos de las personas seropositivas, y los cárteles de la CEC a menudo vienen con los logotipos de la CDHDF y de Letra S, por citar algunas muestras de colaboraciones estrechas.
Creo que la objetividad es un fundamento de la justicia. Y también pienso que un tribunal formado por los amigos de los posibles responsables de un delito, además de ser un sinsentido, es una injusticia.
Ahora bien, ustedes no sólo pretenden tener en su poder un “formato de consejería” de una prueba realizada en sus instalaciones, en el que hubiera yo dado mi consentimiento expreso para participar en su sondeo de seguimiento, y en donde hubiera, además, indicado mi número de teléfono celular para tales efectos. Les pido por favor me indiquen de qué manera puedo yo consultar dicho formato con mi nombre, firma, teléfono celular de contacto, por muy inverosímil que esta solicitud parezca, dado que, por naturaleza, el formato de una prueba “anónima” no debería ir acompañado de los datos personales de los usuarios. Mi más grande temor es que dicho formato firmado y escrito de mi puño y letra estuviera dentro de este expediente médico que todo el mundo (menos yo) ve pero nadie encuentra:
En efecto, ayer día 20 de febrero, tras pasar a hacer análisis de sangre programados desde julio del año pasado, pasé a consultar a mi médico, la doctora Hernández, quien no pudo acceder a mi expediente y tuvo que usar un papel suelto para ir tomando notas. En el Archivo no se encontraba mi expediente, y en Coordinación me informaron de que no tenían conocimiento del lugar en dónde podría haberse perdido misteriosamente mi expediente. Hace unos meses, perdieron ustedes los resultados de mi primer examen de CD4 y carga viral, realizado en la CEC, ahora también se perdió el segundo, efectuado en el INER. Esta tercera “pérdida” confirma la negligencia y el descuido con los cuales la CEC y las organizaciones amigas y colaboradoras tratan y conservan los datos personales y los resultados de análisis supuestamente anónimos de sus pacientes. A no ser que haya sido una “desaparición forzada” para que no queden huellas de mi consentimiento. Si no fuera por la urgencia y si tuviera los recursos económicos o el capital social que me permitieran acudir a otro centro en dónde atenderme en esta ciudad, evitaría volver a la CEC. Y no dejaría de ir por sentirme o haberme sentido discriminado por el personal de la Clínica que Ustedes dirigen, sino por el miedo a que se dé un seguimiento a mi salud tan alarmantemente despreciativo como el que dieron a mi expediente, a mis resultados de análisis y a mis datos personales hasta este momento. En efecto, ¿Cómo confiar en una clínica en dónde no se me deja saber, A MI, que soy el principal protagonista de la película, cuáles son mis resultados de CD4 y carga viral? ¿Cómo no me despertaría temor que Ustedes y, finalmente, cualquier organización de la sociedad civil, y ya incluso quienes sean, tengan acceso a una información a la que ni siquiera tengo yo acceso, y que además ¡no es localizable cuando la necesitamos! ¿Cómo creerme su discurso cuando la información médica que Ustedes proporcionan a sus pacientes es tan poco precisa, tan autoritariamente compartida con éstos?

Haré pública esta carta y su respuesta, ya que me parece que la indiscreta, inoportuna, además de inútil irrupción de las OSC socias de la CEC, de la CEC o de la Secretaría de Salud a través de ellas, en mi vida privada, el tratamiento ligero que dan Ustedes a los datos médicos de los usuarios y pacientes de la CEC, son asuntos públicos, y sobre los que precisamente hay que actuar urgentemente para reducir el estigma y sus efectos en la desatención y el descuido de los individuos infectados por el VIH.
Les mando mis más saludables y comprometidos saludos, Fdo: 
Paciente nº 134 85.

martes, 12 de marzo de 2013

La Falta de Anonimato en la Clinica Condesa, nº2. La desaparición de mi expediente

Siento haber demorado tantos meses en reaparecer por estos lares, pero resulta que estoy atendiendo asuntos urgentes relativos a mi estado de salud y distintas diligencias burocráticas que me han comido todo mi tiempo y mi poca energía. Sigo sin tratamientos, todavía los productos del pollero y demás puestos de la Merced siguen dándome las proteinas necesarias a esta doble lucha, una institucional, otra personal. 

Las dos se juntan en un punto: que es necesario fomentar una cultura del derecho, una cultura de la denuncia ciudadana que vaya más allá de los intereses personales de algunos líderes-funcionarios del Estado del neoliberalismo moribundo que participan de la vulnerabilización de sus pacientes.
 Llevo actualmente dos años con un diagnóstico positivo, y diez con VIH, tras dos exámenes de CD4 y carga viral a cuyos resultados nunca pude acceder, cuando acudí la ultima vez a la Clínica Condesa el 20 de febrero, me anunciaron que mi expediente médico había desaparecido. Es decir, mi médico, el Doctor Hernández, no pudo acceder a mi expediente, anotó sus comentarios en una hoja de papel, que me siguió con el médico que me atendió para un problema de piel. 
Fui a Coordinación: mi expediente salió por ultima vez el día 18 de diciembre, el día siguiente a la reunion que supuestamente tuvieron los representantes de CHECCOS, un militante de letra s, y la diplomada en medicina Andrea Gonzalez, directora del Programa de VIH-sida de la Ciudad de México, junto con el Director de la Clinica Condesa.
Resulta que Rodrigo Parrini, profesor de la UAM, y Alejandro Brito, militante de letra s, no estaban encargados del proyecto de "recuperación" de la Clínica Condesa: fueron los activistas del grupo de C.H.E.C.C.O.S, a quienes se confieron los datos de los usuarios del servicio de pruebas de la clínica Condesa, para hacer una investigación-acción de recuperación de ex-usuarios infectados y canalizarlos a la Clínica. 

Al parecer, existe un convenio por entre la entidad Clinica Especializada Condesa, y C.H.E.C.C.O.S cuyo modelo forjado de año de experiencia en Guadalajara es ejemplar para tratar situaciones de estigma y salud sexual. 
Siento mucho que la violación de mi derecho al anonimato, a mi vida íntima y privada, haya sido perpetuada por una gente de la que respeto mucho el trabajo pasado.

Así pues, según la resolución de la Comisión de DDHH del DF, yo soy culpable de haber abandonado un programa de VIH y además, existen muchos más han sido victimas de la misma violación, no se han quejado: ¿por qué lo haría yo?

Pesíma manera de responder a un paciente lesionado en sus derechos más básicos, peor forma de atender mi estado de salud. En este expediente, que todo el mundo puede consultar menos yo, estaban mis resultados, sin los cuales no puedo empezar ningun tratamiento. 

En la carta que reproduzco a continuación, en la que pido el famoso formato de consejería que se supone, evidencia mi culpabilidad en el asunto, aclaro a Andrea González y a Jesús Casillas que no pienso tomarme en serio una resolución dictada entre cuates, a partir de un papel que, además de no haber existido nunca, y de no existir copia que demuestre su existencia para dictar tal resolución, ha sido ahora milagrosamente desaparecido: según la ultima notificación de Info DF, en la que denuncié el triple prejuicio que padecí, la Secretaría de Salud sigue sin presentar copia simple de mi expediente, exponiéndose a una sancción por ello. 

Sin duda, existe una total desprotección del individuo frente a la institución, que conserva y destruye, utiliza y maneja, intercambia y vender, la información acerca de nuestra salud! 
Sé que este problema afecta a muchos más. El problema empieza por el silencio, pasa por la falta de atención y acaba, cuando uno abre un poco la boca, un rechazo claro, a la fatal exclusión, que a su vez desencadenan un mayor aislamiento del individuo, el descuido de la salud propia, la perdida de fuerzas, y...finalmente, la muerte. Una muerte que podría ser evitada si los responsables se responsabilizaran y no se tomarán a sus pacientes como cobayas, como números que hay que recuperar para seguir manteniendo el nivel de entradas en programas deshumanizados para justificar el desgaste y el gasto, o más bien, la injusta paga que los directores de un establecimiento con esta función cobran de manera inmerecida.
Existe todavía un nivel de estigmatización y discriminación en los centros de salud, que implica un dramático efecto para la salud a medio y largo plazo, amenaza la vida, de las personas que confían en la experiencia y el criterio médico de forma acrítica, y un claro alejamiento de las instituciones de salud, que acaba con una tragedia privada y...la muerte silenciada. A estas constataciones hemos llegado en los Diagnosticos Comunitarios Participativos que realizó el Colectivo Sol en 2011, con la colaboración de más de 20 organizaciones en todo el país y 800 participantes de las minorías sexuales: muchas personas acaban muriendo por los efectos indirectos del estigma y de la discriminación sobre su (des)atención médica y personal.

No dejaré el silencio sepulcrarme, sepulcrar la verdad, ni consentir que mi critica hacia el sistema mercantil del cuidado del VIH se utilise en mi contra, para negar mis derechos a una atención, de calidad, no-discriminatoria, de mi salud integral...
Acabaré con una frase de Nemesis Médica. La expropiación de la salud, de un sociólogo de la salud ya un poco olvidado en México, pero que vivió y concibió su crítica sociológica en este pais, y quien describí el proceso de medicalización de la vida. "Con el desarrollo del sector de servicios terapeúticos de la economía, una proporción creciente de la gente ha llegado a ser considera como apartada de alguna norma deseable y, por tanto, como clientes que pueden ahora ser sometidos a tratamiento para acercarlos a la norma establecida de salud, o concentrados en algún ambiente especial construido para atender su desviación".
 
Escondiéndonos no conseguiremos que se nos respete nuestros derechos, los consorcios no los garantizan.

Si te faltaron los últimos números de la saga, los puedes conseguir acá y aquí.

Cuando reciba una respuesta de la Clínica Condesa o de la Secretaría de Salud, colgaré en este mismo blog la respuesta.


jueves, 4 de octubre de 2012

Jugo de betabel con fruta - Activar nuestro sistema inmunológico

Hace muchos años, cuando todavía la palabra SIDA no había sido sustituida por el término VIH en los discursos sociales, y que el mismo drama de ser infectado afectaba al sistema inmunitario de uno por el temor a la muerte súbita, por falta de información sobre el nuevo padecimiento que tal la lepra, había arrancado a los amantes, a los amigos, a los cuates de los panas de los amigos de toda la vida, al menos de una vida homosexual muy intensa, de fugitivos ligues compartidos y viajes y saunas y baños de vapor, en fin, cuando la pena y la carencia de unas orientaciones (médicas, psicológicas, etc) para atender el diagnóstico (y su noticia), los más viajados e informados, los más preparados, los militantes, empiezan a redescubrir algunas recetas de abuela, a buscar información sobre formas naturales de cuidado, para fortalecer lo más posible su sistema inmunitario.
                                               
SOMOS LO QUE COMEMOS
Soy de los que piensan que no existe más separación entre cuerpo y alma, entre vida y muerte, que la analítica, porque nuestro modo de pensar es dicotómico. Nos es difícil, muy difícil, aceptar que la vida es un aprendizaje, celular también, de la muerte. La experiencia de la muerte como tal no existe...sino en la vida misma! O admitir que las dimensiones materiales y emocionales (o espirituales) están conectadas e incluso, estoy cada vez más convencido, tan interdepedientes que no son sino la misma cosa, su distinción siendo el resultado de varios siglos de ideologías racionalistas, negociadas con simbologías católicas, para hacernos creer que nuestros actos no tienen ninguna trascendencia en un más allá, una matriz a la que pertenecemos todos, junto con los demás elementos de la diversidad "material" e inmaterial planetaria de los que también estamos en parte hechos (somos un conjunto de células, al igual que los árboles o los mariscos). Somos lo que comemos...y en este sentido, somos un producto de la tierra y de sus universos vegetales, minerales y animales.

Cuando todavía no existían los ARV, las personas afectadas por el VIH, para fortalecer su sistema inmunitario, es decir, subir al máximo sus plaquetas y mantener sus CD4 a buen nivel, fueron utilizando terapias nutricionales, marginales y marginadas, todavía hoy, de la atención al VIH por el privilegio del que goza la medicalización en nuestros sistemas posmodernos públicos o semi-públicos, estatales, de salud. Así, desde Europa un militante y artista gay mexicano, a finales de los 80, escribe que come mucha fruta y llega a beber varios litros de betabel al día, la cual es buena para la sangre y la absorción de proteínas. Coincido con él: un jugo de betabel con plátano y naranja sabe delicioso, y parece una buena mezcla para absorber la fruta y el plátano. Son varias vitaminas y potasio, además de todas las propiedades de la remolacha. Creo que este conocimiento perdido, ya que convertido en innecesario por la aparición de ARV, tratamientos sobre los cuales se centra mayoritariamente la atención sanitaria pública en México, debe de documentarse, recuperarse, y poder incorporarse en las formas de vivir el VIH en México. En Veracruz, casualmente, mientras estaba viendo, en un herbolario, complementos que pudieran aumentar mi nivel de absorción de las proteínas, conocí a unas mujeres, que llevaban varios años viviendo con cáncer, sin tratamiento médico "tradicional" (es decir, más bien, occidental), y que seguían varias terapias, tanto emocionales, como nutricionales (plantas, complementos, etc). 


Iré introduciendo e integrando progresivamente la información que fui descubriendo a partir de estas pláticas, en webs sobre nutrición o de medicina, lo que fui aprendiendo de mis propias experiencias, así sobre las posibilidades empíricas de dichas terapias alternativas, naturales y poco costosas, que pueden completar los efectos de tratamientos médicos, los cuales se enfocan en evitar el mayor desarrollo del VIH, y no tanto en el fortalecimiento del sistema inmunológico para elevar el nivel de CD4 y nuestras defensas. 

DIETA BALANCEADA
El sistema inmunitario necesita de una dieta balanceada (nivel equilibrado de componentes vegetales, minerales y animales), compuesta de una cantidad dada de raciones de proteína animal contra otras tantas de cereales, y lo mismo de frutas y verduras.

En mi caso, se me bajaban las plaquetas; además tenía graves problemas estomacales y acababa de tener una hemorragia interna de origen desconocida, por la cual había sido ingresado a urgencias. La nutricionista me recetó 6 comidas al día: 3 completas, 3 pequeñas. Del betabel sacaba mi ración de verdura por la mañana, la fruta del jugo, el jamón y el queso del sandwich me proporcionan las proteínas animales y las vitaminas básicas. Una manera de blindar el organismo, además de recuperar peso. Cada 3 horas, la proteína animal (que no absorbía bien) iba proporcionándome las energías que necesitaba, re-equilibrando la máquina de cierta forma.

En cuanto a las proporciones de la dieta que al principio se me proporcionó, me parece recordar que, en las comidas completas, eran 2 porciones de verdura, 1 ración de fruta contra 2 o 3 raciones de proteína animal (queso, yogurt, carnes, pescado, etc, sobretodo los mariscos tienen mucha proteína, el atún también) y 1 o 2 de cereal. Yo a esto le añadiría aguas minerales, algunas bebidas para deportivos. He descubierto que los sueros en botella, de algunas marcas, son muy buenas. 
A esas comidas completas se añadían las pequeñas a media tarde, media mañana y antes de dormir: 1 de cereal y 1 de proteina animal (leche con cereal, sandwich con queso y jamón de pavo, por ejemplo). Al principio era difícil: no tenía hambre, o tenía hambre todo el día!! O ganas de otra cosa...¡de azúcar más que de carne! 

He ido adaptando esta dieta en función de 1) mi dieta en la infancia (¿qué comía en la infancia y adolescencia que no como en estos momentos?, ¿qué me falta?; 2) cómo me sentía (mareos, diarreas, etc), llegando a darme cuenta de los momentos en que se me habían bajado las plaquetas y relacionándolo con lo que había tomado en las horas anteriores...y me daba los pequeños mareos, empezaban otra vez los desequilibrios en el andar, me sentía horriblemente cansado precisamente a las 3-4 horas de no haber tomado la proteína animal acompañada de su cereal. Entonces empecé a entender que era más o menos un ciclo de absorción, digestión y parcial "uso" de aquellas últimas proteínas ingeridas. Como un motor, y como para él de un bebé, mi cuerpo necesitaba cada tres horas su gasolina. Así fue cuando empecé a tomarme en serio -a tener fe en- lo que me había recetado la nutricionista.

Con ese plan, subí mis plaquetas a un nivel normal en muy pocas semanas, recobrando progresivamente mis fuerzas. Las diarreas fueron disminuyendo, y hoy en día no tengo, salvo cuando me descuido, problemas de digestión ni padezco riesgos de desidratación. Y sí, no solo volví a recobrar mi peso en dos meses, sino que subí a una cifra record! Si lo volví a perder luego, es precisamente por descuido, por impaciente, porque hay momentos en que no tengo hambre; ahora bien, los efectos de las terapias nutricionales sobre el sistema a menudo se notan hasta después de muchos meses de cuidados. Es decir, si de repente salgo dos días seguidos a bares, tomo mucho alcohol (el cual baja las plaquetas, unas bebidas más que otras), como poco, o solo unas porciones de carne, pero no cuido lo demás, mi esfuerzo de varios días, quizás semanas, se vuelve inútil e impróspero. O si me salto una comida...

El cuidado de la salud alimentaria pasa por una responsabilización, implica modificaciones en nuestro comportamento y modo de vida. Una concientización del grado de riesgo que conllevan nuestros hábitos sobre nuestra salud. Implica conocer las propiedades y efectos de lo que comemos, para poder actuar en función de cómo nos sentimos a la hora de elegir nuestro menú. Por ejemplo, rápidamente fui adaptando a la situación los consejos de la nutricionista: cuando bebo cerveza, como más carnes (cada litro de cerveza calculo dos raciones más de carne o proteína animal) y tomo mucha agua al llegar a casa. Si no lo hago así, al día siguiente me suelo sentir muy cansado, el cuerpo dolido e...indispuesto estomacalmente. Así me evito la diarrea, que incentiva los problemas de absorción, e implica un riesgo de hemorragia. 

Al blindarse uno el estómago con los minerales y las vitaminas de la verdura, garantiza una mayor digestión y asimilación de los demás componentes necesarios al mantenimiento de un sistema inmunitario fuerte (los cereales y las proteínas animales). Cuando me duele la cabeza, suele ser por abusos en las proporciones de grasas y carnes, o después de comer algo que llevaba mucho azúcar o cualquier otro ingrediente que me bajará el nivel de plaquetas. Meramente tomo medicinas cuando realmente es dolor es inaguantable, cuando la nausea no pasa después de un tiempo. En general comiendo mejor y algo fácil de digerir se me pasa.


LAS PROTEÍNAS ANIMALES
El pavo tiene más tipos y cantidades de proteínas que las demás carnes, aunque menos que muchos pescados y mariscos, y se absorbe más fácilmente; es más digestivo todavía que el pollo. En general me recomendaron evitar las carnes grasientas, preferir las molidas, porque las grasas (aceites) de la cocción inhibien su asimilación, y se pierden también parte de las proteínas aprovechables de la carne, además de que causan problemas de colesterol, de circulación sanguínea, cáncer, etc. 

Claro: en mi caso, como no comía carnes ni como huevos, significó un drástico cambio en mi dieta el comer tantas raciones de proteína animal. Ahora me encanta el pavo en pechuga cuadrada presentada en paquete de 200 gramos del Oxxo (lo confieso), y me alimento con mucho pollo, carne picada (de vacuno), evito el puerco (mucha grasa, poca proteína, es una carne pobre...de ahí quizás, que sea la más barata en cualquier lugar del mundo). Pero creo que cada uno se tendría que hacer su mapa alimenticio, según sus carencias, necesidades, costumbres de pequeño, esfuerzo físico y horarios... A mi faltaba hierro y otros minerales, y además de los aportes del huevo. Ahora me hago más crepas con mucho queso y jamón de pavo, de vez en cuando me hago pechugas de pollo empanizada, para así integrar el huevo a mi alimentación (tengo cierto grado de intolerancia al huevo: no lo puedo comer sólo, pero sí mezclado). 


LA VERDURA Y LA FRUTA
La verdura no es...la lechuga que te ponen en el taco o en el sandwich! O sea, verdura, con hierro y demás minerales que uno necesita para blindar su sistema inmunitario. Son varias familias: las verduras...verdes tienen un alto nivel de hierro, magnesio, y otros minerales imprescindibles para la vida humana, para el fortalecimiento del estómago, para la digestión: las acelgas, las cuales tienen una gran proporción de hierro y son digestivas, sobre todo en cremita (batida con un poco de crema, una pizca o dos de sal, pimienta negra), luego las demás verduras verdes y blancas: espinacas (algo menos de hierro que las acelgas), el calabacin, el puero, con menores cantidad de hierro y menos difestivas. 
Luego estarían las verduras...blancas: la col, el coliflor, el nabo...La vitaminas B de la zanahoria y de la cabalaza (que en México llaman "castellana"), también, son fundamentales ya que su carencia impide la buena absorpción de las proteinas animales y sustitutas (algunas algas, las legumbres y ciertos cereales tales como las lentejas y el frijol, sustituyen en parte las proteinas animales...aunque algunos vegetarianos y veganos acaban padeciendo de graves carencias después de unos años de no comer carnes/productos de proveniencia aninal).

En cuanto a la fruta, se merece un capítulo especial y aparte, ya que, al parecer, a menudo algunas frutas son más aprovechables por nuestro cuerpo tomadas aisladamente o según los otros alimentos con los cuales van acompañadas.


CEREALES, FRUTOS SECOS Y LEGUMBRES
A todo esto se añaden unos complementos importantes, que aportan otras enzimas que van a reaccionar con nuestros aportes minerales, vegetales y animales. Así la serotonina del cacao, de la nuez y de la almendra, así el azucar no saturado de la fruta seca. La serotonina es aquel elemento que actúa sobre la regulación del apetito, del sueño y del deseo sexual, y por ende, nuestros estados de humor y nuestras emociones.

Podemos recomendar un yogurt con pedazitos de nuez y unas pasas, con un poco de coco rallado, frutas y algo de miel, variando los cereales, de preferencia integrales, entre la avena que contiene hartos carbohidratos, mucha proteina, vitaminas B1 y B6 así como calcio en bastante candidad; y el amaranto, tan central en las costumbres y la religión mayas, siendo el principal aporte de proteinas de los pueblos centro-americanos hasta la colonización; por citar algunos ejemplos más empalagosos de la geografía del cereal y de sus propiedades tan completas.


LA QUÍMICA ALIMENTICIA
Dos factores más influyen en la manera en que los alimentos van a poder ser digeridos y asimilados por nuestros cuerpos (además de tener determinar en parte el sabor de los alimentos) : el tipo y el tiempo de coción por una parte, y las mezclas por otra. 
 En caso de tener problemas estomacales, úlceras, etc. (sintomas de infección por VIH), nos suelen recomendar evitar comer la fruta, la verdura o la carne sin cocer, ya que es poco digestivo, y hasta agresivo, para el estómago. Se acabaron las ensaladas de tomate-aguacate-pepino-lechuga acompañada de vinagreta a la hora de la cena! El tomate es agresivo para el estómago, el pepino y la lechuga son muy pobres, el aguacate es una fruta grasienta y algo inutil... Pero cuanto más tiempo de cocción le demos a nuestro platillo, menor es el "aprovechamiento" de las proteinas vegetales (se queman y evaporan). Yo intento aprovechar cada porro de la verdura o de la fruta, ya que hago muchas cremas (reaprovechando el agua de la coción: solo se pierde lo que se evapora al hervir), y compotas de manzana y perra.

Por otro lado, las verduras y las frutas se asimilan mejor cuando están molidas (o cocidas en agua). Y la mezcla entre distintas verduras, entre verduras-legumbres-carnes-cereales, suele potenciar el efecto de cada proteina: de ahí que lentejas con carne más arroz sea una mezcla muy apropiada a quien quiera subir de peso o potenciar su organismos (deportistas, etc...). Se puede hacer un guiso de pollo con fruta (manzana, mango), cebolla, calabacín, y el tomate cocido ya no está tan agresivo. Le añadimos agua a todo esto tras freirlo con muy poco aceite y algunas especias y un poco de maizena, chiles, pimienta, lo tapamos. Se va haciendo una buenisima salsa y se cocen juntos la fruta, la carne y la verdura, a lo que añadiremos una ración de arroz para completar el menú: según parece, el efecto se multiplica por la mezcla.


Aunque, cuando empezamos a perdernos en la química alimenticia, en las distintas propiedades de cada proteína, y a su vez de las celulas que las componen a un nivel más bajo, acabamos percatándonos de que ésta es mucho más compleja que lo que nuestro cerebro pueda masticar, y supongo mucho más variada, subjetiva, sujeta a cambios y a influencias de múltiples índoles, que lo que las recetas puedan preveer y explicar. 

En las próximas semanas, iremos viendo con mayor precisión cuáles son las propiedades de los distintos cereales, de algunas plantas, en especial de la sábila, de raíces (patatas y batatas, betabel), carnes y legumbres, así como sus supuestos efectos sobre la maquinaria individual. Les dejo saboreen la idea...  
Reno. 

Próxima entrada: Discriminación, VIH y muerte en la República Mexicana, capítulo 1: la discriminación social en México.







domingo, 2 de septiembre de 2012

Hasta el fondo: Zarkozy y Carlita en lucha anti-sida

EL 8 DE SEPTIEMBRE DE 2008 ACT-UP-Paris, AIDES, Global Health Advocates y PLUS, la Coalición International del Sida, firmaron une petición international llamando a todos los jefes de Estado del mundo a combatir los efectos sanitarios del paludismo y del sida, que llevan a la muerte a hasta 4 milliones de personnes al año, tocando fuertemente los países del poscolonialismo francés. Se pedió a Nicolas Sarkozy, el Presidente francés por aquel entonces, que doblará su contribución. Sarkozy anunció primero la congelación de dicha contribución al Fondo Mundial, y en 2008 prefirió explicar que iba a cumplir sus compromisos en favor de un acceso universal... pero para 2010 (y en Francia).

¿Más? en:


EL TRASFONDO CORRUPTO DE LA LUCHA CONTRA EL SIDA
EL 7 de enero DE 2012, Le Monde.fr publica un artículo sobre la acusación por el semanal Marianne, a la fundación de Carla Bruni, muy centrada en políticas con madres con VIH, de haber derivado una suma importante del dinero del Fondo Mundial.

Varias sociedades que colaboraron con la Fundación, según afirman en Marianne, eran entidades abiertas por amigos de la ex-primera dama y cantante, quienes se beneficiaron así personalmente de la ayuda pública de 2,7 miliones de euros cobrada al Fondo mundial contra el sida. Carla Bruni-Sarkozy negó todo en la página de la Fundación. La Fondation de Carla no recibe dinero público: "la insinuación ... no está fundada", repite sin cesar la ex-primera dama.


Mientras, el Fondo Mundial contesta que el sobrecito fue de medio million menos de euros que lo que adelantó Marianne, y era para .... financiar una campaña del Fondo Mundial, de 2010, con el apoyo de la Fundación de Carla Bruni-Sarkozy, nuestra cantante filantrópica y querida ex-primera dama, l'ambassadrice "que sensibiliza la opinión acerca de la transmission du VIH de la madre al niño" explicaban por entonces en Le Monde.fr. 


Frédéric Martel, el sociólogo y activista gay anti-sida, quien publicó hace ya unos años, Le rose et le noir, les homosexuales en France depuis 1968, un best-seller académico sobre la cuestión, seguro, y derivó sus investigaciones hacia cuestiones de cultura del mainstream, había escrito en Marianne que el Fondo mondial contra el sida reconocía haber pagado a un amigo músico, el Señor Civange y cuatro colaboradores, 580 000 euros para 18 mois de dirección de campaña!!


Desde luego, la Campaña del Fondo Mundial hubo de haber resonado en todas la campiñas de Francia y Navarra, y no entendemos cómo - no le hayan sonado mejor a Rajoy... quien, por entonces, no estaba en el lugar indicado para salvar la economía española y reformar a fondo, tras mucha excavación, el sistema de salud nacional. En cualquier caso, Sarkosi y su esposa sí se hallaban metidos...


....HASTA EL FONDO
He aquí a un (hoy ex)Presidente, que además de haber hundido un país ideológicamente conservador en el neoliberalismo económico, de haber triplificado su fortuna personal a costa del poder (o gracias a éste), de haber engordado y favorecido a todas las obesas familias de viejos, cocainómanos y fiscalmente poco cívicos artistas, actores de comedias sin originalidad de la farándula parisina (extendida hasta Havre), los cuales financiaron ideológicamente la presidencia sarkozina, (se) va dejando una huella más de su contradictoria gestión de la salud pública y de la solidaridad, especialmente en cuanto a la atención al VIH-sida. 

Durante su mandato último como Presidente de la República, el joven y atractivísimo Nicolas Sarkochy, cuya esposa y amante (seguro) fue embajadora, como ya dijimos, de la Fundación que lleva el bonito, soberbio y escaso nombre de Carla Bruni, restringuió el acceso a los servicios de salud a las personas que no demostrasen que habían residido por un mínimo de tres meses en los tres años anteriores, hubieran agotado o no sus derechos mínimos de Seguridad Social, cobrados de antemano de sus salarios. Más concretamente, reformó la legislación social de manera a volver inaccesibles los servicios de salud básicos para los extranjeros, las personas sin trabajo comprobable, y díficil la atención y prevención del VIH-sida.

Claramente, esta ley está vinculada al trabajo estacionario: se trata de evitar que las personas que no vivan (mas que temporalmente, o no lo puedan demostrar) en Francia puedan acceder gratuitamente a los servicios de salud, para los cuales cotizan sin poder acceder nunca a ellos, menos en el tiempo en que estén trabajando. Si bien la reforma del regimen anterior parece estar enfocada hacia los migrantes extranjeros, comunitarios o no, tiene consecuencias sobre cualquiera que no pueda demostrar que reside "legalmente" en Francia.


En 2008, las contradicciones de la política del gobierno sarkoziano en materia de VIH-sida alcanzan su nivel más álgido, pese al intento fallido de renovar su imagen con un toque humanista venido de su joven y encantadora esposa, a través del programa dedicado a la lucha anti-sida de su fundación, cuya única actividad ha sido la de captar y derivar fondos mundiales de lucha contra el sida. Según el informe de investigación de Martel, entre 2008 y 2011, Carla Bruni acompañó a Michel Kazatchkine, director ejecutivo del Fondo Mundial: de París a Burkina Faso, de Nueva York a Benin, invitada, se puso como loca a buscar soluciones al problema africano del sida!


La asociación de padres con VIH se reunió para realizar un video-comunicado muy crítico con la política sarkosiana, en el cual mencionan que la primera dama, que acababa de inaugurar su nueva institución contra el sida, ni se había molestado en contactarlos, en conocer sus problemas y sus conocimientos, de manera a poder hablar de la vida cotidiana con VIH de familias, atacadas por el auto-estigma y la discriminación ambiental y social, como nadie más que ellas podía describir en su nombre.


Por otra parte, seguía sin ser una realidad el acceso universal a tratamientos, prometido, comprometido desde 2005, y los efectos de las nuevas reformas de la legislación de Seguridad social fueron desastrosos, penalizando a los extranjeros y olvidando la necesidad de prevención para evitar una mayor infección, cada vez más glob-alizada. Ante la desastrosa falta de humanidad y de sentido de las políticas de salud y atención al VIH del gobierno, muy vínculadas a los reglamentos de extranjería del mismo, se organizaron marchas parisinas en contra de la "penalización del VIH". Zarkochie reprogramó para 2010 el acceso universal. Al ex-Presidente les salía muy bien las cuentas: un mínimo de inversión, y el Fondo Mundial devolvía, personalmente casi,los dividendos de la operación. Además, la pareja Sarkozzi recuperaba algo de su glamour humanista...algo olvidado entre los derechos humanos pisados, las expulsiones, la precariedad y la pobreza en aumento.


SAROKZY EN CAMPAÑA ....pero no en contra del sida
El 16 de abril DE 2012, la web Seronet.info publicó una entrevista de Nicolas Sarkozy que brindó el nuevamente candidado Presidente de la República a AIDES. El artículo recuerda que éste se mostró abierto a la democracia sanitaria y a la lucha contra la serofobia. Pero, al mismo tiempo, siempre "queda sordo ante los informes de expertos, profesionales de la salud y asociaciones que apuntan las consecuencias" de sus políticas de salud, en especial para las minorías.

"Los trabajadores del sexo constituyen una de las poblaciones más vulnerables ante el VIH? El Presidente-candidato ignora los efectos de la ley (...) que le expulsa hacia las afueras", señalan con mucha razón en vista de la respuesta de Nicolas a la pregunta que AIDES hizo a Sarkozzy. 

En cuanto a los extranjeros, debbbbbberán, como todos, y en toda legitimidad, señala el por entonces candidato y hasta entonces presidente, "contribuir a la solidaridad nacional". Sobre todo si son personas "sin papeles", tendrán que pagar un mínimo de 30 euros para acceder a los servicios de salud. AIDES.Ver: citégay


En el nº222 de enero-marzo 2012, Le Journal du Sida nº222 publica un informe sobre la política sanitaria de "la era de Sarkozy" (http://www.arcat-sante.org/publi/docs/JDS222_dossier.pdf),en donde se refieren al empobrecimiento y a los problemas de acceso a servicios de salud; mencionan la imposición de una lógica de rentabilidad competitiva a toda costa, que incentiva a cerrar algunas especialidades en los hospitales, o a abandonarlos; los extranjeros tienen cada vez más dificultades para acceder al país por razones medicales o a los servicios públicos de salud por la barrera económica o el racismo burocratizado. La Seguridad Social reembolsa y se hace cargo de cada vez menos enfermedades y tratamientos, fortaleciendo la privatización a través de las "mutuas privadas", que ahora costean el 50% del gasto familiar en salud.


Los hospitales especializados en atención en VIH-sida ya no tienen especialistas para consultas: mandan a los pacientes a consultas privadas, y hacia sus médicos de cabecera, con el problema de que no están (in)formados para atender a personas seropositivas. Por otro lado desaparecen o se fragilizan las redes de apoyo socio-médico-psicológico de seropositiv@s, por falta de financiamientos, mientras que cierran varios hospitales especializados en París.

LA MORALEJA
Realmente sí, Zarchozzi nos la metió hasta el fondo, y nos gustó, y casi vamos a por más. Iremos viendo y observando las sorpresas que nos deparará, seguro, el nuevo gobierno del Cambio socialista.